Translate

domingo, 1 de diciembre de 2013

Ucrania, En medio de multitudinarias protestas, el país se divide entre la Unión Europea y Rusia

Manifestación en Ucrania.jpg
Miles de ucranianos salieron a las calles para protestar por la decisión del gobierno de retrasar un acuerdo de asociación con la Unión Europea. Xinhua.
El azul y el amarillo inundaron el pasado viernes las calles de Kiev, la capital ucraniana. Ambos son los colores que forman las dos banderas que hoy aparecen enfrentadas en Kiev. La nacional y la de la Unión Europea.
El presidente de Ucrania, Víctor Yanukóvich, persiste en su negativa de firmar el Acuerdo de Asociación negociado con la Unión Europea, lo que ha supuesto un traspiés para la cumbre de la UE y los paises de la Asociación Oriental que concluyó el pasado viernes en Vilna, capital de Lituania. La decisión de Yanukóvich, aliado de Rusia, ha divido a la ciudadanía del país generando protestas por parte de los europeístas ucranianos, por un lado, y manifestaciones prorusas que apoyan al presidente, por el otro.
La negativa de Ucrania, el país más importante, por peso económico y estratégico, de la llamada Asociación Oriental, ha enturbiado las relaciones entre Rusia y los líderes de los 28, que culpan a Moscú de presionar a Kiev.
Imagen de un herido en la dispersión de la protesta, en Kiev. / SERGEY DOLZHENKO (EFE)

La crisis política en Ucrania se agudiza tras la violenta carga policial que en la madrugada del sábado disolvió el mitin de protesta por el frenazo de la integración en Europa. Decenas de heridos de diversa consideración (siete de ellos hospitalizados) y decenas de detenidos fueron el resultado de la intervención de las fuerzas antidisturbios “Berkut” que, con porras y gases lacrimógenos, disolvieron a los manifestantes e hicieron correr la sangre en la plaza de la Independencia de Kiev.
Ucrania parece en estos momentos un producto que se disputan entre Oriente y Occidente en el estante de saldos de cualquier local comercial. Sin embargo nada más lejos de la realidad. Ese país que durante años estuvo bajo la sombra de la URSS, es el destino de más de 45 millones de personas, de las cuales cerca de la mitad residen en las grandes zonas industriales que dependen del mercado ruso, y de la cooperación con Rusia para sobrevivir.
Nunca había sido tan visible la división de los ucranianos desde su independencia de la Unión Soviética, tras la disolución de ésta, en 1991. Según una encuesta de la revista Política Exterior, un 42% apoya la integración con Europa, frente a un 32% que prefiere la Unión Aduanera y un 10% que desearía compatibilizarlas.
El presidente Viktor Yanukovich, estrecho aliado del Kremlin, sufre una intensa presión del gobierno ruso para que se mantenga en su ámbito de influencia, mientras la UE lucha, y espera, para que salga de la órbita de Moscú ese país, de 45 millones de habitantes, y extender así la influencia geopolítica europea hasta la frontera con Rusia.
Los manifestantes protestan desde el jueves pasado, cuando el Gobierno ucraniano anunció que congelaba las negociaciones con la UE.
Imágenes de una de las manifestaciones en la capital de Ucrania. AFP

La ola de protestas prooccidentales es la mayor desde la Revolución Naranja, en 2004.
"Nos quedaremos aquí hasta que ganemos. Somos muchos y no nos pueden vencer", comentaba un joven manifestante europeista para Euronews.
"Hemos estado con Rusia durante mucho tiempo, pero no hemos conseguido nada. Ellos piensan que somos como un hermano pequeño, pero somos un país independiente y queremos vivir mejor", dijo otro proeuropeo.
La capital ucraniana también ha acogido una multitudinaria manifestación a favor del presidente prorruso Víctor Yanukovich y en contra de las negociaciones con Bruselas.
Partidarios del presidente Yanukóvich se manifiestan en Kiev. / FILIP SINGER (EFE)

"No somos contrarios a un acuerdo con la Unión Europea, pero no lo queremos a cualquier precio. Aún no ha llegado el momento. Hay un momento justo para todo", explicaba un manifestante pro Yanukovich.
"Nos manifestamos porque nos importa el futuro de nuestro país. Creemos que no es el momento para adherirnos a la UE, así que hemos venido a apoyar a nuestro presidente", concluía otro manifestante partidario de la política del actual gobierno.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, se ha mostrado confiado en que "tarde o temprano" se firme un acuerdo, pero con las mismas condiciones. "La puerta sigue abierta. Y las condiciones para la firma son las mismas" ha insistido.
Bruselas mantiene que el plantón ucraniano se debió a las presiones de Rusia, que advirtió de que en caso de se firmara el acuerdo tomaría medidas proteccionistas para impedir el acceso de los productos a su mercado.
El presidente de Ucrania, Viktor Yanukovych, durante la Eastern Partnership Summit celebrada ayer en Vilnius declaró a los medios de comunicación, "Ucrania lleva trabajando junto a la Unión Europea desde hace más de seis años para mantener las negociaciones e intentar buscar compromisos. Hay que dar aún algunos pasos cruciales. Reafirmo las intenciones de Ucrania de cara a la firma del Acuerdo de Asociación en el futuro más cercano".
"Debido a las nuevas circunstancias económico-comerciales, Ucrania debe prepararse para las secuelas negativas del período inicial que, sin lugar a dudas, sentirán las capas más desfavorecidas de los ucranianos", ha asegurado Yanúkovich.
"Esto exige una labor conjunta sobre un programa de ayuda a Ucrania que nos permita prepararnos para la firma del acuerdo", ha subrayado.
En la madrugada de ayer sábado, según publicó la agencia norteamericana Associated Press, una vez finalizada una marcha proeuropeista de forma pacífica, unos 3.000 manifestantes se albergaron en el interior de la Plaza de la Independencia, ubicada enfrente del monasterio de la Cúpula Dorada de San Miguel. Intempestivamente, alrededor de las 04,30 horas, una brigada antimotines de la Policía local arribó al lugar y comenzó a desalojar violentamente a todos los que estaban en la plaza.
Manifestantes congregados en la plaza de la Independiencia en Kiev.

Con garrotes en mano, los policías golpearon ferozmente a los manifestantes, quienes estaban indefensos ya que la protesta, anterior, había sido desarrollada de manera pacífica. Algunos de los protestantes corrieron hacia el interior del monasterio para buscar refugio. Un total de 35 personas fueron detenidas y más de un centenar resultaron heridos, principalmente en la cabeza y los brazos.
"Fue horrible. Estábamos realizando una protesta pacífica y ellos nos atacaron", dijo Lada Tromada y aseguró que los efectivos "nos arrojaron como basura", concluyó en declaraciones para AP.
Los representantes diplomáticos de Holanda y Finlandia hicieron acto de presencia en el lugar para conocer los hechos ocurridos durante el desalojo de la plaza de la Independencia.
La ex primera ministra, Yulia Timoshenko, encarcelada desde el 2011, pidió a las personas que vayan este domingo a la asamblea popular convocada en Kiev (capital de Ucrania), y que no la abandonen hasta que logren derrocar a las autoridades actuales por medios pacíficos, así lo señala una carta leída ante los concetrados por su hija Evguenia.
Por su parte el líder del partido opositor UDAR, Vitali Klitschko, pidió la dimisión del presidente, Víktor Yanukóvich, y del primer ministro, Nikolai Azárov, por su responsabilidad de los hechos violentos durante el desalojo de la protesta antigubernamental.
"La responsabilidad recae en quienes dieron la orden de dispersar el euromaidán (como se conoce a la manifestación proeuropeísta en la plaza de la Independencia de Kiev) y en aquellos que golpearon a personas indefensas", señaló para la agencia EFE.
La Unión Europea condenó firmemente a través de un comunicado publicado ayer sábado, la violencia policial contra los manifestantes en Ucrania, y pidió al país respetar la libertad de expresión y de reunión.
"La Unión Europea condena firmemente el uso excesivo de la fuerza la noche pasada por la policía de Kiev para dispersar a manifestantes pacíficos", cita el comunicado redactado por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y el comisario de la Ampliación de la UE, Stefan Fule.



1 comentario:

  1. Con lo fácil que es cobrar 600.000 euros de multa a cada manifestante como en España y asunto arreglado, se acaban las manifestaciones y las revueltas en un periquete. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2013/11/hace-falta-ya-una-buena-revolucion-al.html

    ResponderEliminar

Puedes dejar aquí tus opiniones e impresiones sobre una entrada concreta, sobre algún tema sobre el que te gustaría ver una nueva entrada o sobre cualquier tema del blog en general.