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domingo, 22 de diciembre de 2013

Brasil, Mujeres reivindincan la despenalización del topless en las playas del país

Imagen de la protesta en la carioca playa de Ipanema. Foto: Mauro Pimentel / Terra
La protesta marcada a través de la red social Facebook tenía más de 4.000 personas confirmadas, pero solo una pequeña cantidad de mujeres tuvieron el coraje de exibir sus senos, y enfrentar la prohibición de hacer topless en la carioca playa de Ipanema, cerca del puesto 9, punto de encuentro de diversas culturas urbanas, desde la clase económica más favorecida hasta artistas y libertarios. Fue en este punto donde aparecieron, hace más de dos décadas, las precursoras del topless, algo que todavía es considerado ilegal a lo largo de toda la costa de Brasil.
El evento bautizado como toplesazo fue organizado contra la actitud de la Policía Militar cuando abordó a la actriz brasileña Cristina Flores, en la playa de Arpoador, entre las playas de Ipanema y Copacabana, el pasado 14 de noviembre, mientras realizaba unas fotografías, en topless, para promocionar una obra de teatro. La actriz fue obligada a cubrirse tras un abordaje agresivo.
"La policía me abordó de forma agresiva y afirmó que, al posar así, cometía un 'atentado al pudor', cuando en realidad esa prohibición es un atentado a los derechos individuales", declaró la actriz a la prensa.
A pesar del poco número de participantes el evento atrajo a un gran número de curiosos así como de profesionales de la prensa.
La argentina Natália Lorenzo que vive en Brasil desde hace diez años, y participante activa del acto reivindicativo le decía a la prensa brasileña, "Pienso que la represión todavía es muy grande, por eso las mujeres nos vemos obligadas a hacer estas cosas. En Argentina también está prohibido el topless y eso es ridículo". La misma continuó diciendo, "No entiendo esta gran cantidad de curiosos, esto acá es una reivindicación, no he venido a mostrar mi cuerpo".
Natália tenía pintando en la espalda la frase "Este cuerpo es mío".
La pensionista Olga Solon, de 73 años, que actualmente vive en Portugal, decidió apoyar la protesta mostrando sus pechos. "Yo soy adepta de todo, de topless, de playa de nudismo. El cuerpo no tiene nada de más. Yo vivo en Europa y allá eso perfectamente normal y nadie se asombra", comenta Olga.
Apenas una docenas de brasileñas dejó hoy en casa la parte de arriba de sus biquinis y ocupó la carioca playa de Ipanema para exigir la legalización del "topless", una iniciativa que ha generado un intenso debate sobre unas leyes que consideran esa práctica un "atentado al pudor".
No obstante, las mujeres recibieron el apoyo de cientos de personas de ambos sexos, que aplaudieron la iniciativa y se sumaron a ellas para exigir "igualdad de derechos".
La convocatoria generó gran expectativa y decenas de curiosos y fotógrafos de medios de comunicación habían concurrido al lugar.
"Un verano sin marcas y sin hipocresía", había pedido la organizadora del "Toplessaço", Ana Rios, una productora y activista de derechos humanos de 23 años, quien se resistió a hacer topless este sábado, al considerar que se había convertido en un "circo", dijo según el diario brasileño O Globo.
Muchas mujeres informaron que decidieron no ir ante la gran expectativa generada: "Tuve miedo del asedio (...) viendo la repercusión y los comentarios, veo que nuestra cultura aún no está preparada para eso, es una pena", comentaba Julia Barros, una internauta en un periódico de Rio de Janeiro.
Brasil, tierra del Carnaval y de las reinas de belleza, donde la ropa femenina es mínima y el tanga (string-bikini) se considera completamente normal, e invade playas y piscinas del país, prohíbe los pechos desnudos en las playas.
"En Rio hacer topless es visto como un delito. Siempre me pareció extraña esta actitud puritana en Brasil, donde en un momento del año (Carnaval) se ven mujeres desnudas por todas partes, en las portadas de las revistas, en los quioscos de periódicos, en los desfiles del Carnaval", explicó la organizadora al diario O Dia esta semana.

Imágenes del Carnaval de Rio de Janeiro 2013.
Ríos, por su parte, consideró una "contradicción discriminatoria" el hecho de que en el Carnaval de Río de Janeiro muchas mujeres desfilen completamente desnudas, mientras que en la playa haya que ocultar los senos, como "si fueran la encarnación del pecado".
Los manifestantes portaron diversas pancartas, entre ellas la que llevaba una asociación de nudistas en la que se leía "Todos son iguales ante la ley" y se exigía "El mismo derecho al topless para mujeres y hombres".
Aunque de las más de 8.000 manifestantes previstas  no tuvo la magnitud prevista, la protesta generó un debate que se extendió por internet, la prensa y la televisión, en el que hasta numerosos juristas exigieron una modernización del Código Penal brasileño, que data de 1940 y contiene artículos en "defensa de la moral", que para muchos, hoy, ha quedado desfasado.
"El Código Penal fue hecho para otro mundo y mucho de lo que era obsceno en aquella época ya ha dejado de serlo", declaró el abogado Leonardo Ribeiro da Luz, especialista en derechos civiles.
"Solamente en una sociedad machista y violenta el topless puede convertirse en un caso de la policía", comentaba Ana Ríos.
Ana Paula Nogueira, una de las activistas que participó de la protesta comentó que la falta de mujeres en el acto se debió al mal tiempo y a la "reacción negativa, incluso agresiva, de muchas personas en Facebook. Esto ha intimidado a mucha gente que pretendía asistir".
Pero, parece que Río de Janeiro, la misma ciudad que puso de moda el hilo dental (el microtanga), en sus playas, y en la vida cotidiana, y por cuyo Sambódromo mujeres de todo tipo de belleza desfilan desnudas, cubiertas tan solo con pintura corporal, ante las televisiones de medio planeta, ha dejado claro que aun no está preparada para asumir con naturalidad la práctica del topless en sus playas.
El debate generado desde el momento en que se divulgó la convocatoria de la protesta, hace unos quince días, ha tenido ya un primer efecto en la política y el concejal Elton Babú ha propuesto un proyecto de ley que permita la práctica del "topless" en las playas cariocas.
Sin embargo, ha encontrado un primer obstáculo en la presidenta de la Comisión de Defensa de la Mujer de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, Tania Bastos, quien opinó que "para eso existen las playas nudistas", que en la ciudad no existen, y las pocas que se encuentran en Brasil están en sitios alejados.
En Brasil, mientras mostrar la totalidad de las nalgas, usando el microtanga, es algo natural en las playas y piscinas brasileñas, destapar los senos es la encarnación del pecado.
Una mujer posa en el llamado "topleçasso" en Río de Janeiro.

1 comentario:

  1. pechos de las mujeres necesitan para liberar;
    Necesidad de la luz del sol;
    Ahora, el número de cáncer de mama sigue aumentando;

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